A escasos diez años dela nefasta
guerra con Chile, mientras el Perú se recuperaba de la calamitosa tragedia
nacional y cuando el caudillismo civil militar se disputaba el poder
gubernamental, esto sucedía en 1885, cuando gobernaba la nación el general Andrés
Avelino Cáceres… Chóchope, fue uno de los distritos donde se protagonizó un
encuentro entre las tropas del gobierno y los montoneros o rebeldes; el
encuentro se realizó en el paraje ” PALALA” llevando la peor parte las tropas
militares que perdieron al comandante Borgoño, al capitán Ramírez y 9 soldados.
El hoy distrito de Chóchope, era en esa época un centro poblado
de gente apacible y sencilla agricultores por excelencia, que convirtieron ese
centro rural en un imperio de paz y felicidad, ya que la mayor parte de
las familias descendían de troncos
ancestrales, que en forma mancomunada laboraban las tierras agrícolas.
Los conductores o
representantes Castro Villalobos, teniéndose este último, una numerosa descendencia.
El pueblo contaba con una
iglesia cuya construcción la inicio Aparicio Castro “el viejo” y termino la
primera nave, don Gumersindo Montenegro, personaje conocido que conducía un
terreno, en estos lares y que lleva su nombre hasta la fecha.
Las casas estaban ubicadas en
forma ordenada dejando en el centro un espacio rectangular que se convirtió en
parque posteriormente.
Estos hechos que narramos sucedieron en 1889. En Chóchope
se celebra la fiesta de un diminuto San Pedro, que figuraba desde hacía tiempo
en el calendario de celebraciones del pueblo; el año 1899 había sido nombrado
el obispo de Trujillo, cuya diócesis se extendía hasta Tumbes. El monseñor
Manuel Medina Ibañón, que desempeño sus funciones hasta el año 1907 en lo que
lo sucedió Monseñor Carlos García Yrigoya, Monseñor Medina Ibañón expidió una cábula
obispal el mismo año de 1899, que disponía que los pueblos que no tenían de patrón
alguna imagen conocida, instituyeron una réplica de la Cruz en que se crucifico
a Cristo, enviando características y medidas para tal fin.
Don Carlos Castro nombro al
carpintero Yarlaque, natural de Salas para realizar este trabajo, cuando
estaban labrados los cuartones, llego de Motupe el Señor Beginecto Cavero,
persona extendida en estos menesteres quien al consultar las medidas, declaro, según
sus textos, de que estas medidas enviadas por el Obispo eran las mismas de la
cruz en que fue crucificado nuestro divino redentor y declaro que ninguna de
las cruces conocidas atentaban para mérito de nosotros, las dela Cruz de
pumacirca.
El primero de enero de 1901,
el reverendo Padre Díaz, de la parroquia de Motupe, impartió la bendición y oficio
la primera misa ante el señor Pablo Odar Seminario y don Francisco Burgos y
damas cuyos nombres no figuran, el día 3 de enero se inició el ascenso a la
cima del Cerro Pumacirca, donde se instaló la morada. Cabe agregar que
en 1964, la señora Dolores Márquez y el señor Juan Torres Mocarro fabricaron
adobes y la condujeron hasta la cima del Cerro Pumacirca, donde le hicieron su
capilla siendo el albañil Manuel Ventura, más conocido como “Gallito”.
El reconocimiento y aceptación
de la santísima Cruz de Pumacirca por el pueblo, marca para Chóhope una nueva
etapa en el diario vivir, pues, cambio por completo el ritmo en la vida de los católicos
en este pueblo, fue la aparición de un haz de luz, en el vivir futuro, una
nueva estrella apareció en el firmamento, que irradia esperanza y amor, algo
que todos aceptaron como si fuera una promesa que se cumplirá.
Estos datos han sido
consultados con la fuente fidedigna de información, siendo reales los
personajes aquí nombrados.
Teófilo Severino Falla.
Autor.
